Pasar al contenido principal
2

ACV hemorrágico o ictus hemorrágico

Diagrama del accidente cerebrovascular (ACV) hemorrágico

Tiempo de lectura: 9 minutos

El ACV hemorrágico, también conocido como ictus hemorrágico, derrame cerebral o hemorragia cerebral, es un tipo de ictus o enfermedad cerebrovascular (ECV) que afecta al suministro de sangre al cerebro. Entre los dos tipos de ECV isquémico y hemorrágico, el ACV hemorrágico es el tipo de accidente cerebral hemorrágico menos común. Éste se produce cuando un vaso sanguíneo se rompe y sangra en el cerebro, comprimiendo y afectando así al tejido de células del cerebro rápidamente.

¿Qué es un ACV hemorrágico?

Un accidente cerebrovascular o ACV hemorrágico ocurre cuando se revienta un vaso sanguíneo y sangra dentro del cerebro (una hemorragia). Esto daña las células del cerebro y comienzan a morir.

Existen dos tipos principales de ACV hemorrágico:

  • Hemorragia intracerebral. Quiere decir que el ACV hemorrágico fue provocado por una hemorragia en el cerebro
  • Hemorragia subaracnoidea. Quiere decir que el accidente cerebro vascular hemorrágico fue provocado por una hemorragia en la superficie del cerebro en el espacio subaracnoideo (formado por dos membranas que cubren el cerebro)
Aproximadamente una de cada seis personas que tiene un accidente cerebrovascular tiene un ACV hemorrágico.

El cerebro controla todo lo que hace el cuerpo, incluyendo el movimiento, habla, visión y emociones. Presentar síntomas de EVC significa que puede haber un daño en el cerebro que afecta a cualquiera de estas funciones.

Aproximadamente, una de cada seis personas que tiene un accidente cerebrovascular tiene un ACV hemorrágico. Por lo general, el evento vascular cerebral hemorrágico afecta a más las personas mayores, pero puede ocurrir a cualquier edad. 

Síntomas del accidente cerebrovascular (ACV) hemorrágico

Cuando ocurre un ACV se interrumpe el suministro de sangre al cerebro y los síntomas del accidente cerebrovascular por lo general se presentan repentinamente, en segundos o minutos.

Una buena forma de reconocer qué pasa si te da un derrame cerebral o si alguien ha tenido un accidente cerebrovascular es utilizar la prueba cara-brazos-habla-tiempo para llamar al teléfono de emergencias (se abrevia FAST, del inglés). Esto requiere verificar si hay alguno de los tres síntomas principales de un ACV: debilidad facial, debilidad en el brazo o problemas en el habla.

Si tienes entumecido un lado del cuerpo o de la cara, dificultad para hablar o mantener las piernas derechas o imposibilidad de mover un brazo o pierna llama inmediatamente a emergencias ya que puede tratarse de un EVC hemorrágico.

Los síntomas del ACV hemorrágico pueden incluir:   

  • dolor de cabeza intenso y repentino
  • pérdida de conocimiento (si es prolongado, se llama coma)
  • vómitos
  • tortícolis
  • entumecimiento, debilidad o imposibilidad de mover la cara, brazo o pierna de un lado del cuerpo
  • dificultad para hablar y que te entiendan
  • mareos y vértigo
  • dificultad para mantener las piernas derechas y elevarlas
  • fiebre
  • sensibilidad a la luz
  • inquietud y confusión (delirio)
  • ataques (convulsiones)

Si notas que alguien tiene alguno de estos síntomas, debes llamar a emergencias de inmediato ya que puede tratarse de un EVC hemorrágico. 

Complicaciones y secuelas del ACV hemorrágico

Las secuelas que deja el ACV o accidente cerebrovascular hemorrágico pueden ser bastante leves y los efectos sólo temporales, mientras que otros ACV hemorrágicos pueden ser más graves y provocar daños duraderos. Las consecuencias del ACV o complicaciones del accidente cerebrovascular incluyen: 

  • debilidad o parálisis, generalmente a un lado del cuerpo
  • falta de conciencia de un lado del cuerpo (generalmente el lado izquierdo)
  • pérdida de la sensibilidad a un lado del cuerpo
  • dificultad para tragar
  • cansancio extremo y problemas para dormir
  • problemas para hablar, leer y escribir
  • problemas con la visión, por ejemplo, visión doble o ceguera parcial
  • dificultades con la memoria y la concentración
  • dificultad para controlar la vejiga y movimientos intestinales (incontinencia), o estreñimiento
  • cambios de comportamiento

Los problemas tales como de ansiedad, depresión y convulsiones pueden a menudo mejorar a medida que te recuperas.

Si no puedes moverte debido a un ACV hemorrágico, podrías estar en riesgo de:

  • escaras (úlceras por presión)
  • trombosis venosa profunda (TVP)
  • neumonía
  • contracturas (posición alterada de manos, pies, brazos o piernas debido a la rigidez muscular)

Causas del ACV hemorrágico

¿Qué provoca un ACV hemorrágico?

El mayor riesgo del ACV hemorrágico es tener hipertensión.

Dos de cada tres ACV hemorrágicos están causados por hipertensión.

Alrededor de dos de cada tres ACV hemorrágicos son provocados por este factor. Otros factores que pueden aumentar el riesgo de un ACV hemorrágico incluyen los siguientes:

  • Inflamación de un vaso sanguíneo en el cerebro (aneurisma intracraneano) Esto puede ser provocado por hipertensión arterial, o puede ser de nacimiento.
  • Debilitamiento de los vasos sanguíneos en el cerebro. Esto puede suceder debido a presión arterial no controlada o, a veces, por acumulación de una proteína llamada amiloide en las paredes de los vasos sanguíneos (amiloidosis cerebral).
  • Anormalidades en la forma en que los vasos sanguíneos se han formado en su cerebro (malformación arteriovenosa).
  • Cualquier cosa que aumente tu tendencia a sangrar. Esto puede incluir un tratamiento con un medicamento anticoagulante (por ejemplo, Aspirina, Warfarina, Vitamina K , Inhibidores de los receptores del di fosfato de adenosina) o tener una enfermedad como leucemia o hemofilia.
  • Uso de algunas drogas ilegales, tales como cocaína.
  • Tener un trauma en la cabeza. Esto puede provocar que los vasos sanguíneos se revienten y sangren dentro y alrededor de tu cerebro.

Diagnóstico del ACV hemorrágico

Serás sometido a numerosas pruebas en el hospital para tratar de descubrir el tipo de accidente cerebrovascular (ACV) que tuviste y la parte afectada de tu cerebro. Esto permitirá a tu médico planificar tu tratamiento.

Te medirán la presión arterial y te harán un electrocardiograma (ECG) para registrar el ritmo y la actividad eléctrica de tu corazón. Luego te pueden realizar pruebas de sangre para medir tu colesterol y niveles de azúcar en sangre, y para detectar cómo coagula tu sangre.

También te harán una tomografía cerebral (por ej., CT o  MRI) lo antes posible. La diferencia entre un ACV isquémico y hemorrágico es cómo se ha producido la interrupción del flujo de sangre y esto ayudará a descubrir si tu ACV se produjo por sangrado (ACV hemorrágico) o por obstrucción (isquémico). Los ACV hemorrágicos, aunque menos comunes, tienden a ser más graves que los accidentes cerebrovasculares isquémicos y es importante identificar la causa, así como el grado del daño que se ha producido.

Si tu médico cree que tuviste una hemorragia subaracnoidea, te harán una punción lumbar (una prueba donde se toma una muestra de líquido cefalorraquídeo de la parte baja de la espalda). Luego, una vez confirmada la enfermedad, te harán un angiograma (un examen donde se inyecta un tinte especial en los vasos sanguíneos para verlos claramente a través de imágenes de rayos X o CT). Esto ayudará a tu médico a encontrar la hemorragia en el cerebro.

Tratamiento del ACV hemorrágico

Cuando vayas a un hospital, estudiarán cómo tratar el ACV hemorrágico en tu caso. Puedes recibir tratamiento en una sala general o en una unidad especializada en accidentes cerebrovasculares.

Si no puedes tragar, se te administrará líquido a través de un suero en el brazo para evitar que te deshidrates. Te pondrán un tubo en la nariz para recibir todos los nutrientes y medicamentos que necesitas. Si es necesario, también te administrarán oxígeno a través de una máscara facial para ayudarte a respirar.

Tan pronto puedas, te ayudarán a sentarte y moverte. Si no puedes moverte, te ayudarán a cambiar de posición en la cama con regularidad, para disminuir las posibilidades de tener escaras y trombosis venosa profunda.

Medicamentos para el ACV hermorrágico

Los medicamentos que tomes dependerán del tipo de ACV hemorrágico y de los medicamentos que ya estés tomando. Por ejemplo, si tienes una hemorragia intracerebral y estás tomando anticoagulantes (como warfarina), puedes necesitar medicamentos para contrarrestar los efectos. Esto permitirá que la sangre coagule y ayudará a detener la hemorragia en tu cerebro.

También puedes tomar algunos de los siguientes medicamentos.

  • Los anticonvulsivos como fenitoína se usan para prevenir las convulsiones.
  • Los antihipertensivos como labetalol se usan para controlar la presión arterial si es muy elevada. Esto ayuda a evitar más hemorragias.
  • Los diuréticos como manitol pueden ayudar a reducir la inflamación del cerebro.

Si tienes una hemorragia subaracnoidea, es posible que debas tomar un medicamento llamado nimodipina por alrededor de tres semanas después de haber tenido el accidente cerebrovascular. Esto ayuda a que la sangre siga fluyendo al cerebro.

Cirugía para el ACV hermorrágico

Si tienes un ACV hemorrágico, existe el riesgo de que la hemorragia a veces forme un bloqueo a medida que coagula (hematoma). Esto puede detener el flujo normal del  líquido cefalorraquídeo alrededor del cerebro y provocar una acumulación de presión (una enfermedad conocida como hidrocefalia). Si esto sucede, tu médico puede sugerir que te hagas una cirugía para drenar el líquido excedente.

Si tienes una hemorragia intracerebral en la parte trasera de tu cerebro (cerebelo) o cerca de la superficie, es posible que necesites cirugía para drenar el líquido. Sin embargo, esto no es apropiado para todos.

Si tienes una hemorragia subaracnoidea provocada por un aneurisma intracraneano, es posible que necesites cirugía para reducir el riesgo de más hemorragia. Es posible que te hagan un tratamiento endovascular. En este procedimiento, tu cirujano pasa un tubo a través de un pequeño corte en tu ingle para llegar al aneurisma en tu cerebro. Se colocan pequeños espirales dentro del aneurisma para detener la hemorragia. Como alternativa, es posible que te hagan cirugía abierta. En este procedimiento, tu cirujano abre el cráneo para llegar al aneurisma. Tu cirujano te indicará qué procedimiento es el indicado para ti.

Rehabilitación de accidente cerebrovascular

Después de tener un accidente cerebrovascular (ACV), es posible que debas volver a aprender habilidades y destrezas, o aprender nuevas habilidades y adaptarte al daño que causó el accidente cerebrovascular. Esto se conoce como rehabilitación de accidente cerebrovascular.

La mayoría de las personas se recupera mayormente en las primeras semanas y primeros meses, pero a veces la recuperación tarda más tiempo.

La recuperación de un ACV hemorrágico puede ser difícil de predecir. La mayoría de las personas se recupera mayormente en las primeras semanas y primeros meses después del accidente cerebrovascular. Sin embargo, a veces, la recuperación puede tardar más tiempo.

El equipo de accidente cerebrovascular del hospital diseñará un programa de rehabilitación para ti según tus necesidades particulares. Esto continuará después de salir del hospital. Tu programa de rehabilitación puede involucrar a fisioterapeutas, terapeutas del habla y del lenguaje, terapeutas ocupacionales, oftalmólogos y psicólogos, así como médicos y enfermeros.

Preguntas y respuestas

Los ACV hemorrágicos tienden a ser más graves que los accidentes cerebrovasculares isquémicos. Sin embargo, los efectos de cualquier tipo de accidente cerebrovascular, y la recuperación, varían según la persona.

Explicación

Los ACV hemorrágicos tienden a ser más graves que los accidentes cerebrovasculares isquémicos y además es más probable que sean mortales. Sin embargo, el daño causado por cualquier tipo de accidente cerebrovascular, y la recuperación, varían según la persona. Por ejemplo, el accidente cerebrovascular hemorrágico y el isquémico pueden ser mortales para algunas personas, mientras que otras se pueden recuperar y aprender a vivir con los daños provocados.

Cuanto antes la persona que ha tenido un accidente cerebrovascular reciba un tratamiento aumentan las posibilidades de que se recupere. Por lo tanto, es muy importante llamar a emergencias tan pronto reconozcas los síntomas de un accidente cerebrovascular.

No se conoce exactamente en qué forma la cocaína provoca un accidente cerebrovascular. No obstante, si consumes cocaína y padeces de una enfermedad preexistente que afecta los vasos sanguíneos del cerebro, puedes correr un gran riesgo de tener un accidente cerebrovascular.

Explicación

La cocaína provoca que los vasos sanguíneos se encojan (estrechen), llevando a un aumento repentino y temporal de la presión arterial. Esto puede debilitar los vasos sanguíneos, haciendo que se revienten. A pesar de que no se entiende completamente cómo la cocaína provoca un accidente cerebrovascular, puedes correr más riesgos si tienes:

  • una inflamación de un vaso sanguíneo en el cerebro (aneurisma intracraneano)
  • anormalidades en la forma en que los vasos sanguíneos se han formado en tu cerebro (malformación arteriovenosa o MAV).

Un accidente cerebrovascular hemorrágico puede ocurrir segundos después de haber consumido cocaína. Sin embargo, también puede ocurrir 12 horas después de haberlo hecho.

Una malformación arteriovenosa (MAV) es un enredo de vasos sanguíneos, que se forma cuando los vasos sanguíneos no se conectan correctamente entre sí en el cerebro. Muchas personas no saben que tienen una MAV, aunque a veces pueden presentar síntomas como dolores de cabeza y ataques (convulsiones).

Explicación

Normalmente, tus arterias (los vasos sanguíneos que transportan sangre desde el corazón) están conectadas a las venas (vasos sanguíneos que regresan la sangre al corazón) mediante una red muy fina de vasos sanguíneos, llamados vasos capilares. En una MAV, no existen los vasos capilares y las arterias y venas se unen en un enredo complejo. Esto pone la sangre de los vasos sanguíneos bajo una intensa presión y eventualmente puede provocar que un vaso sanguíneo se reviente (una hemorragia).

Las MAV afectan a menos de una de cada 100 personas en el Reino Unido. Sin embargo, puede que ni te des cuenta que tienes una. Esto se debe a que generalmente es algo con lo que nace y no causa síntomas. Algunas personas pueden tener síntomas como dolores de cabeza y ataques, pero no es común.

Si tu médico descubre que tienes una MAV, puede sugerirte cirugía para quitar los vasos sanguíneos malformados. Otros tratamientos incluyen bloquear los vasos sanguíneos que componen la MAV con un material de pegamento (embolización), o destruir la MAV con radiación enfocada (cirugía gamma). Esto puede reducir el riesgo de tener un ACV hemorrágico.

Más información

The Stroke Association
0303 3033 100
www.stroke.org.uk

Fuentes

  • Factsheet 25: Haemorrhagic stroke. The Stroke Association.  www.stroke.org.uk
  • Stroke information. The Stroke Association. www.stroke.org.uk
  • Types of stroke. Chest Heart & Stroke Scotland. www.chss.org.uk
  • Personal communication, Dr Ahamad Hassan, Consultant Neurologist and Stroke Physician, Spire Leeds Hospital
  • Stroke and TIA. Clinical Knowledge Summaries. www.cks.nhs.uk
  • Stroke: Act F.A.S.T Awareness Campaign. Department of Health [Departamento de salud]. www.dh.gov.uk, publicado el 9 de febrero de 2009
  • Stroke (CVA). The Merck Manuals. www.merck.com/mmhe
  • Ischemic stroke. The Merck Manuals. www.merck.com/mmhe
  • Stroke, Hemorrhagic. eMedicine. www.emedicine.medscape.com
  • Simon C, Everitt H, van Dorp F. Oxford handbook of general practice. 3rd ed. Oxford: Oxford University Press, 2010:570–71
  • Conditions NCCfC. Stroke: National clinical guideline for diagnosis and initial management of acute stroke and transient ischaemic attack (TIA). London: Royal College of Psychiatrists, 2008:1–123
  • Stroke rehabilitation. The Merck Manuals. www.merck.com/mmhe
  • Joint Formulary Committee, British National Formulary. 60th ed. London: British Medical Association y Royal Pharmaceutical Society of Great Britain; 2010
  • Subarachnoid hemorrhage. eMedicine. www.emedicine.medscape.com
  • Treadwell SD, Robinson TG. Cocaine use and stroke. Postgrad Med J, 2007; 83(980):389-94. doi:10.1136/pgmj.2006.055970
  • Cocaine (Neurology). eMedicine. http://emedicine.medscape.com
  • Vascular malformations of the brain. Brain & Spine Foundation Online. www.brainandspine.org.uk
  • Arteriovenous malformations and other vascular lesions of the central nervous system fact sheet. National Institute of Neurological Disorders and Stroke. www.ninds.nih.gov 

Esta información fue publicada por el equipo de Bupa de información sobre la salud, y está basada en fuentes acreditadas de evidencia médica. Ha sido sometida a revisión por médicos de Bupa. Este contenido se presenta únicamente con fines de información general y no remplaza la necesidad de consulta personal con un profesional de la salud calificado.
 

Fecha de publicación: 2020