Publicado por el equipo de información sobre salud, de Bupa, abril de 2011.

Esta hoja informativa está destinada a los padres de niños que tienen depresión o a quienes desean informarse sobre la depresión en niños.

La depresión es un trastorno que puede hacer que las personas sientan desánimo, pérdida de interés en las actividades cotidianas, sentimientos de baja autoestima, falta de energía y poco nivel de concentración, síntomas estos que pueden prolongarse por largo tiempo. La depresión en niños y jóvenes a menudo puede repetirse (ser recurrente) y continuar en la edad adulta. Por lo tanto, es importante tratar la afección lo más pronto posible.

Acerca de la depresión en niños y jóvenes
Síntomas de la depresión en niños y jóvenes
Complicaciones de la depresión en niños y jóvenes
Causas de la depresión en niños y jóvenes
Diagnóstico de la depresión en niños y jóvenes
Tratamiento de la depresión en niños y jóvenes

 

Acerca de la depresión en niños y jóvenes

La depresión afecta a aproximadamente uno de cada 100 niños antes de alcanzar la pubertad y a tres de cada 100 adolescentes. La depresión es dos veces más frecuente en niñas que en niños.

Todos los niños se sienten tristes y desdichados de vez en cuando, pero estos sentimientos a menudo son pasajeros. La depresión puede hacer que su hijo se sienta triste o desanimado durante mucho tiempo y puede interferir en su vida.

Existen tres niveles de depresión que se clasifican según los síntomas que tenga su hijo.

  • La depresión leve puede hacer que su hijo se sienta infeliz, pero no impedirá que lleve una vida normal. Es posible que su hijo encuentre difícil realizar las actividades cotidianas o que sienta que no valen la pena. Algunos simples cambios en su estilo de vida pueden ayudar a su hijo a recuperarse de la depresión leve.
  • La depresión moderada puede afectar considerablemente la vida de su hijo. Puede hacerle sentir constantemente desdichado y deprimido. Su hijo debe consultar a un médico de cabecera, ya que es probable que solo realizar cambios de estilo de vida no le ayude.
  • La depresión grave puede hacer que su hijo tenga pensamientos negativos en forma constante y sienta que no es capaz de salir adelante. Es importante que su hijo vea a un médico inmediatamente, ya que es posible que tenga pensamientos suicidas.

Aproximadamente uno de cada diez niños que tienen depresión se recuperan en unos tres meses. Después de un año, la mitad de todos los niños con depresión mejoran.

Síntomas de la depresión en niños y jóvenes

Los síntomas de la depresión pueden variar de una persona a otra. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:

  • desánimo constante e irritabilidad
  • pérdida de interés en las actividades cotidianas
  • sentimiento de culpa o malestar, autocrítica y autoreproches
  • sentimiento de desesperanza o impotencia
  • llanto frecuente
  • sentimiento de tristeza durante la mayor parte del día
  • falta de autoestima y no desear ver a los amigos o los familiares
  • problemas para dormir
  • cansancio o falta de energía
  • dificultad para concentrarse
  • pérdida de confianza en sí mismo
  • cambios en el apetito
  • malestares y dolores frecuentes
  • pensamientos sobre la muerte o el suicidio

Algunas veces puede ser difícil saber si un joven tiene síntomas de depresión o si solamente presenta los signos normales del desarrollo de la adolescencia. En general, se dice que los niños tienen depresión si los síntomas perduran dos semanas o más.

Estos síntomas pueden deberse a otros problemas ajenos a la depresión. Si su hijo tiene alguno de estos síntomas, consulte a su médico de cabecera.

 

Complicaciones de la depresión en niños y jóvenes

La depresión grave se asocia con la autoagresión y el suicidio, por lo que es importante que esté atento a los cambios de estado de ánimo de su hijo.

 

Causas de la depresión en niños y jóvenes

La depresión en niños y jóvenes normalmente es causada por varios factores, incluyendo:

  • problemas familiares o separación de los padres
  • muerte de un familiar, un amigo o alguien cercano
  • maltrato
  • intimidación
  • desatención
  • problemas crónicos de salud o una enfermedad grave
  • problemas en la escuela, como por ejemplo, malas calificaciones
  • un cambio importante en la vida, como por ejemplo, una mudanza
  • problemas de amistad o de relaciones entre novio/novia
  • consumo de alcohol o drogas

Se cree que la depresión es hereditaria y que es más probable que un niño tenga depresión si tiene un familiar cercano con depresión. También está vinculada a cambios en el modo en que funciona el cerebro de un niño. Se cree que ocurren cambios químicos en la parte del cerebro encargada de controlar el estado de ánimo y esto causa los síntomas de la depresión en un niño.

Si su hijo ha tenido depresión, el riesgo de que vuelva a tenerla en los próximos cinco años es más alto que en un niño que no ha tenido depresión. No obstante, la mayoría de los niños y jóvenes que han tenido depresión llevarán una vida normal en su adultez.
 

Diagnóstico de la depresión en niños y jóvenes

Es importante buscar ayuda médica pronto si piensa que su hijo tiene depresión. El médico de cabecera de su hijo es un buen lugar donde comenzar. Le puede sugerir que su hijo acuda a un servicio de salud mental para niños y adolescentes. Se le pueden hacer diversas pruebas psicológicas y médicas a su hijo para determinar si hay alguna otra afección médica que esté causando sus síntomas.

Muchos jóvenes con depresión mejoran solos, pero si su hijo tiene depresión grave su médico de cabecera puede referirlo a un psiquiatra, un médico especializado en salud mental, o un psicólogo clínico que pueda hablar con su hijo sobre sus problemas.
 

Tratamiento de la depresión en niños y jóvenes

Existen diferentes tratamientos disponibles para la depresión. Su médico podrá recomendarle qué tipo de tratamiento es el más adecuado para su hijo.

Autoayuda

Si su hijo tiene depresión leve, hay varias cosas que puede hacer para ayudarse. Por ejemplo, hacer ejercicio con regularidad, como caminar, correr, nadar o montar en bicicleta, puede hacer que su hijo se sienta mejor. El médico de su hijo podría recomendarle que practique un programa de ejercicios. Asimismo, es importante que su hijo siga una dieta sana y bien balanceada.

Brindarle apoyo a su hijo también es muy importante. Por ejemplo, puede intentar hablar con su hijo sobre sus problemas y tranquilizarlo asegurándole que usted le ayudará a mejorar.

Terapias de conversación

El médico de su hijo podría recomendarle una terapia de conversación (psicoterapia). Sin embargo, el tipo de terapia de conversación que se le indique a su hijo dependerá de la disponibilidad, de las preferencias de su hijo y de lo que resulte más conveniente.

El asesoramiento psicológico implica que su hijo hable con un terapeuta sobre sus problemas. En estas sesiones, el psicoterapeuta no le dará consejos ni tratamiento, sino que le hará preguntas a su hijo para ayudarle a resolver sus inquietudes. Algunas veces los psicoterapeutas pueden trabajar con usted y con la escuela de su hijo para ayudar.

La terapia cognitivo-conductual puede ayudar a su hijo a cambiar su comportamiento y sus pensamientos y sentimientos negativos. Su hijo podría recibir terapia cognitivo-conductual en forma individual o en grupo con otras personas de su misma edad. El médico de su hijo podrá recomendarle lo que sería más conveniente.

La terapia interpersonal implica que su hijo converse con un terapeuta sobre cualquier problema que pudiera tener con respecto a la forma de relacionarse con amigos, familiares o personas en la escuela. El terapeuta de su hijo puede ayudar a su hijo a resolver o manejar sus problemas.

La terapia familiar es un tipo de tratamiento que implica que usted y su hijo trabajen juntos. Usted se reunirá con un terapeuta y su hijo hablará sobre cualquier problema que tenga. Es importante que usted y cualquier otro miembro de la familia que esté involucrado con su hijo acudan juntos a estas sesiones.

Medicamentos

Únicamente se recetarán medicamentos antidepresivos a su hijo si tiene depresión grave o si sus síntomas no desaparecen. El médico de su hijo podría recomendarle que tome un antidepresivo llamado fluoxetina (Prozac), además de indicarle una terapia de conversación.

Su hijo será supervisado semanalmente durante las primeras cuatro semanas de tratamiento y luego en forma periódica. El médico de su hijo le brindará información a usted y a su hijo acerca de los posibles efectos secundarios del medicamento, así como del tiempo que deberá durar el tratamiento.

Si su hijo no se siente mejor después de tomar fluoxetina, entonces es posible que se le recete otro antidepresivo distinto, como por ejemplo, sertralina o citalopram, pero esto no es común. Consulte siempre a su médico, y lea el prospecto de información al paciente que viene con el medicamento.

Su hijo tendrá que continuar tomando el medicamento antidepresivo por seis meses después que empiece a sentirse mejor.

Tratamiento en el hospital

La mayoría de los niños y jóvenes con depresión mejoran sin necesidad de tratamiento en el hospital. No obstante, si su hijo tiene pensamientos suicidas o si su médico cree que puede autoagredirse, su hijo podría tener que ser internado en el hospital. Si esto sucede, el médico de su hijo podrá darle a usted y a su hijo más información y recomendaciones.

Terapias complementarias

A menudo se usa hierba de San Juan en adultos como una alternativa a los antidepresivos. Sin embargo, no debe usarse hierba de San Juan para el tratamiento de la depresión en niños, ya que se desconoce la seguridad de este remedio naturista para los niños.

 

Publicado por el equipo de información sobre salud, de Bupa, abril de 2011.

Mi hijo tiene depresión. ¿Qué puedo hacer para ayudarle?
¿Tomar fluoxetina puede causarle efectos secundarios a mi hijo?
Repasar para mis exámenes me provoca estrés y puede hacerme sentir deprimido. ¿Qué puedo hacer para relajarme?

 

Mi hijo tiene depresión. ¿Qué puedo hacer para ayudarle?

Respuesta

Como padre, puede ser difícil enfrentar la depresión de su hijo, pero hay varias cosas que usted puede hacer para ayudarle. Puede resultar beneficioso si tanto usted como su hijo se involucran en su tratamiento.

Explicación

Es común que las personas con depresión se aíslen de sus amigos y familiares. Pero si su hijo está deprimido, es importante que usted pueda brindarle apoyo y le aliente a buscar ayuda médica.

También es importante ser comprensivo y cariñoso con su hijo. Intente tranquilizarle asegurándole que usted le ayudará a mejorar la situación y escuche sus problemas. Esto le dará una idea de lo que usted y su hijo necesitan hacer, o cambiar, para ayudar.

Es posible que sienta que cuidar a su hijo con depresión le hace sentir a usted un poco deprimido. Es importante que usted hable con otras personas que estén en su misma situación y, si puede, intente compartir sus sentimientos y pensamientos con otros miembros de su familia.

Si necesita más información sobre la depresión, su médico de cabecera puede aconsejarle. Es posible que pueda recomendarle formas de autoayuda o un grupo de apoyo.

 

¿Tomar fluoxetina puede causarle efectos secundarios a mi hijo?

Respuesta

Sí, algunos niños sufren efectos secundarios al tomar el medicamento antidepresivo fluoxetina (Prozac).

Explicación

Si su hijo está tomando fluoxetina, podría tener algunos problemas digestivos, como náuseas y vómitos. Algunos niños podrían tener otros efectos secundarios como anorexia y pérdida de peso, sarpullido y dolores musculares.

Otros efectos secundarios menos frecuentes incluyen nerviosismo, ansiedad, mareos, dolor de cabeza y dificultades para dormir.

La fluoxetina también se asocia con un pequeño riesgo de autoagresión y pensamientos suicidas.

Un efecto secundario muy poco frecuente de la fluoxetina es la anafilaxis o choque anafiláctico. Esta es una reacción alérgica potencialmente mortal que afecta todo el organismo, causando inflamación, pérdida de conciencia, baja presión arterial y problemas respiratorios. Si su hijo presenta cualquiera de estos síntomas, usted debe buscar asistencia de emergencia de inmediato.

Si su hijo está tomando fluoxetina y tiene algún efecto secundario no deseado, hable con su médico para más información y recomendaciones.

 

Repasar para mis exámenes me provoca estrés y puede hacerme sentir deprimido. ¿Qué puedo hacer para relajarme?

Respuesta

Es muy común que las personas sientan estrés cuando repasan para los exámenes, pero hay varias cosas que usted puede hacer para relajarse.

Explicación

Si usted siente estrés por sus exámenes y esto le está haciendo sentir un poco deprimido, pruebe alguna de las siguientes técnicas de relajación para ayudarse a usted mismo a sentirse mejor.

Por ejemplo, cuando está estudiando y siente que se está estresando, comience por sentarse o recostarse en una posición cómoda. Luego coloque una mano sobre su estómago para ver a qué velocidad está respirando. Deje una mano sobre su estómago y coloque la otra mano en la parte superior de su pecho. Inhale profundamente y cuente lentamente. Exhale un poco más lento de lo que inhaló (alrededor de cinco segundos). Repita el proceso hasta que se sienta relajado.

O puede probar una técnica distinta. Primero, asegúrese de estar sentado o recostado en una posición cómoda. Luego cierre los ojos y concéntrese en respirar lentamente. Sienta su cuerpo relajarse y permita que la silla o el piso soporte su peso. Localice las áreas de tensión en su cuerpo y relaje cada parte de su cuerpo desde la cabeza hasta los dedos de los pies. Una vez que haya completado esta rutina, debería hacer algunos ejercicios suaves de estiramiento y respirar profundo varias veces.

Hacer ejercicio con regularidad, comer sano y divertirse con sus amigos y familiares también puede ayudarle a reducir el estrés.

 

Más información

Royal College of Psychiatrists [Colegio Real de Psiquiatras].
020 7235 2351
www.rcpsych.ac.uk

Mind
0845 766 0163
www.mind.org.uk

Fuentes

  • Depression in children. Clinical Knowledge Summaries. www.cks.nhs.uk, publicado en enero de 2009
  • Depression in children and young people. National Institute for Health and Clinical Excellence (NICE), Septiembre de 2005, www.nice.org.uk
  • Williams SB, O'Connor EA, Eder M, et al. Screening for child and adolescent depression in primary care settings: a systematic evidence review for the US Preventive Services Task Force. Pediatrics 2009; 123(4):e716–35. doi: 10.1542/peds.2008-2415
  • Understanding depression. Mind. www.mind.org.uk, publicado en 2010
  • Mental health and growing up. Royal College of Psychiatrists. www.rcpsych.ac.uk, publicado en diciembre de 2009
  • Depression in children. Rethink. www.rethink.org, publicado el 8 de julio de 2010
  • Joint Formulary Committee. British National Formulary. 60th ed. London: British Medical Association and Royal Pharmaceutical Society of Great Britain; 2011
  • Tsapakis EM. Efficacy of antidepressants in juvenile depression: Meta-analysis. The British Journal of Psychiatry 2008; 193:10–17. doi: 10.1192/bjp.bp.106.031088
  • How to cope with exam stress. Mind. www.mind.org.uk, publicado en 2010

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