Esta hoja informativa está destinada a quienes padecen de incontinencia de urgencia, o a quienes desean informarse sobre el tema.

La incontinencia urinaria es el escape involuntario de orina. La incontinencia de urgencia es la necesidad repentina y urgente de orinar, generalmente seguida de un escape incontrolable.
 

Acerca de la incontinencia de urgencia
Síntomas de la incontinencia de urgencia
Causas de la incontinencia de urgencia
Diagnóstico de la incontinencia de urgencia
Tratamiento de la incontinencia de urgencia

 

Acerca de la incontinencia de urgencia

 
La necesidad intensa y repentina de orinar y el apuro por conseguir un baño se llama «urgencia». Si tiene incontinencia de urgencia, y no llega a tiempo al baño, se le puede escapar la orina. La incontinencia de urgencia mayormente es causada por una vejiga hiperactiva (los músculos se contraen de forma involuntaria antes de que se llene la vejiga), aunque a veces la causa nunca se descubre. La incontinencia de urgencia es el tipo más común de incontinencia en las personas mayores.
 
Entre otros tipos de incontinencia urinaria están los siguientes.
 

  • Incontinencia por estrés: cuando se le escapa la orina repentinamente por un aumento en la presión en su vejiga. Esto podría ser al estornudar, toser o levantar un objeto pesado.
  • Incontinencia urinaria mixta: cuando se le escapa la orina involuntariamente debido a incontinencia por estrés e incontinencia de urgencia.
  • Incontinencia por sobrecarga (también conocida como retención urinaria crónica): esto ocurre cuando la vejiga no se vacía correctamente y la orina se derrama. Puede ser causada por un debilitamiento en los músculos de la vejiga o una obstrucción en la uretra (el tubo que lleva la orina desde la vejiga hasta el exterior del cuerpo). La incontinencia por sobrecarga es poco frecuente en las mujeres.

     

Síntomas de la incontinencia de urgencia

 
La incontinencia de urgencia es una urgencia repentina e intensa de orinar, seguida de una pérdida involuntaria de orina. El músculo de la vejiga se contrae y es posible que note que la advertencia de que necesita orinar es de unos pocos segundos. Puede que no llegue al baño a tiempo y como resultado, se le puede escapar la orina involuntariamente.

Algunas personas tienen una sensación similar de urgencia cuando oyen correr agua. Es posible que también necesita orinar con más frecuencia que otras personas, incluso por la noche.

Si usted tiene alguno de estos síntomas, consulte a un médico.
 

Causas de la incontinencia de urgencia

 
La incontinencia de urgencia puede ser temporal o permanente. Puede ser causada por su estilo de vida, por una enfermedad subyacente o por problemas físicos. Sin embargo, en general no hay una causa clara.

Las causas de la incontinencia de urgencia temporal son las enumeradas a continuación.

  • Una infección del tracto urinario, como cistitis. El tracto urinario está formado por sus riñones, dos uréteres (tubos que conectan cada riñón con la vejiga), su vejiga y su uretra.
  • Alcohol y cafeína. Estos son diuréticos (que causan la pérdida de agua del cuerpo al aumentar la cantidad de orina que producen sus riñones) y estimulantes de la vejiga, lo que significa que pueden provocar que necesite orinar repentinamente.
  • Sobrehidratación: tomar mucho líquido aumenta la cantidad de orina que se produce.
  • Estreñimiento.
  • Medicamentos tales como sedantes, relajantes musculares y medicamentos para la presión arterial.

 
Se piensa que la incontinencia de urgencia persistente puede ser causada por cambios en una parte del cerebro que controla la orina. Estos cambios alteran la capacidad del sistema nervioso para controlar la vejiga.

Las causas de la incontinencia de urgencia son:

  • enfermedades que afectan sus nervios, como la esclerosis múltiple y la enfermedad de Parkinson;
  • la menopausia, ya que en mujeres menopáusicas, la falta de estrógeno contribuye al debilitamiento del tejido vaginal, que causa irritación y puede empeorar la urgencia urinaria;
  • una enfermedad o lesión que interfiere con la movilidad, lo que dificulta llegar rápidamente al baño;
  • trastornos cerebrales, tales como accidente cerebrovascular y demencia;
  • cáncer de vejiga o cálculos en la vejiga;
  • síndrome del intestino irritable.
     

Diagnóstico de la incontinencia de urgencia

El médico primero le hará preguntas sobre los síntomas e historia clínica. Le hará una prueba en una muestra de su orina para comprobar que la causa de su incontinencia no sea una infección en el tracto urinario. Su médico también puede hacerle un análisis de sangre para comprobar que los riñones estén funcionando correctamente.

Su médico puede pedirle que lleve un diario sobre su vejiga al menos durante tres días. Esto significa registrar cuánto bebe, cuándo orina, la cantidad de orina producida, si tuvo urgencia de orinar y la cantidad de veces que tuvo un escape involuntario.

Puede que lo refieran a un urólogo (médico que se especializa en identificar y tratar afecciones del tracto urinario) o, si usted es mujer, a un ginecólogo (médico que se especializa en problemas en la salud reproductiva de las mujeres) o a un uroginecólogo (médico que se especializa en problemas urinarios y pélvicos asociados de las mujeres).

Es posible que su médico lo examine. Con un examen rectal (en el ano) se comprobará si está estreñido o si los nervios de la vejiga están dañados. En los hombres, el examen rectal determinará si la próstata está agrandada. Si usted es mujer, su médico verificará si su piso pélvico está debilitado y verá si hay prolapso (los órganos próximos a su vagina, como su útero, intestino o vejiga, descienden de su posición normal).

Estos exámenes también pueden permitir que el médico determine si tiene un problema en la función mental o una enfermedad subyacente, por ejemplo, esclerosis múltiple, que puede estar causando incontinencia.

Es posible que deba hacerse una prueba urodinámica. Esta prueba mide la presión de la vejiga y el flujo de la orina. Se inserta un conducto delgado y flexible, llamado catéter, en su vejiga a través de la uretra. Se pasa agua por el catéter y se registra la presión de su vejiga.

Tenga presente que la disponibilidad y el uso de estas pruebas específicas pueden variar de un país a otro.

 Tratamiento de la incontinencia de urgencia 

 

Autoayuda

Hay varias formas de ayudarse si se le diagnosticó incontinencia de urgencia. Estas incluyen:
 

  • Si usted tiene sobrepeso u obesidad, pierda el exceso de peso. Hacer ejercicios y una dieta saludable pueden ayudarle a perder el exceso de peso. La Organización Mundial de la Salud recomienda hacer 150 minutos (dos horas y media) de ejercicios moderados a la semana. Puede hacerlo durante 30 minutos al menos cinco veces por semana.
  • Trate de no consumir tanta cafeína o de tomar café o té descafeinado.
  • Coma muchas frutas, verduras y otros alimentos que contengan fibra. Esto ayudará a evitar el estreñimiento.
  • Es posible que deba beber más o menos líquido. Su médico podrá aconsejarle sobre este tema.
  • Orine con frecuencia para que no se le llene la vejiga.
  • Use apósitos absorbentes para absorber los escapes, puede comprarlos en farmacias y algunos supermercados.

 
Su médico puede recomendarle entrenamiento de la vejiga, ya sea solo o combinado con otras terapias. El entrenamiento de la vejiga consiste en volver a aprender a orinar y cómo ignorar o suprimir la necesidad de orinar aumentando gradualmente el tiempo entre una orina y otra. Esto generalmente se usa en mujeres con incontinencia de urgencia, aunque también se usa en casos de incontinencia por estrés y mixta.
 

Terapias físicas

Normalmente su médico le pedirá que haga ejercicios para los músculos del piso pélvico (ejercicios Kegel). Estos ejercicios, si se hacen correctamente, pueden fortalecer los músculos de la vejiga y ayudarle a controlar la orina. Para hacer los ejercicios del piso pélvico, contraiga los músculos que usaría para contener la orina y manténgalos contraídos mientras cuenta hasta tres. Su médico le recomendará que haga estos ejercicios con frecuencia durante varios minutos. Estos ejercicios son útiles, pero se utilizan con mayor frecuencia para la incontinencia por estrés.

Si tiene problemas para hacer los ejercicios para los músculos del piso pélvico, su médico o enfermero/a puede recomendarle biorretroalimentación. La terapia de biorretroalimentación usa una computadora e instrumentos electrónicos para indicarle cuándo está usted utilizando los músculos correctos del piso pélvico.

Si usted es mujer, su médico puede recomendarle conos vaginales. Son pesas que se llevan en la vagina, que ayudan a fortalecer el piso pélvico.
 

Medicamentos

Su médico puede recetarle un medicamento si los ejercicios para los músculos del piso pélvico y la vejiga no fueron eficaces.

Los anticolinérgicos son los medicamentos recetados con mayor frecuencia para la incontinencia de urgencia. Estos relajan los músculos de la vejiga y ayudan a reducir la cantidad de veces que necesita orinar. Los anticolinérgicos vienen en comprimidos, líquido, o parches. Los medicamentos recetados con mayor frecuencia en esta categoría son oxibutinina y tolterodina. Los medicamentos más nuevos en esta categoría son solifenacina, darifenacina, fesoterodina y tropsium. Su médico podría considerar estos medicamentos si la oxibutina y la tolterodina no resultan eficaces.

Consulte siempre a su médico, y lea el prospecto de información al paciente que viene con el medicamento.

Tratamientos no quirúrgicos

Se puede inyectar toxina botulínica tipo A (por ejemplo, Botox) en la vejiga para ayudar a relajar los músculos hiperactivos. Se pasa un instrumento similar a un conducto flexible llamado cistoscopio por la uretra hacia la vejiga y se con una aguja fina se inyecta la toxina botulínica tipo A. Este procedimiento puede hacerse con anestesia general (que significa que permanecerá dormido durante el procedimiento) o anestesia local (que bloquea completamente el dolor del área y usted permanecerá despierto durante el procedimiento).

Los efectos duran de nueve a doce meses.

Es posible que le ofrezcan neuromodulación (también conocida como estimulación del nervio sacro) si los tratamientos físicos o los medicamentos no funcionan en su caso. Esto consiste en la estimulación de los nervios de la vejiga y ayuda a corregir los mensajes incorrectos o no deseados que se envían a través de estos nervios. Se implanta un pequeño dispositivo quirúrgicamente debajo de la piel y la grasa de la parte baja de la espalda para estimular el nervio sacro con leves impulsos eléctricos.

Se le podría ofrecer estimulación percutánea del nervio tibial. Esto estimula los nervios responsables del control de la vejiga. Se inserta una aguja pequeña y fina en el tobillo, cerca del nervio tibial. Luego se conecta a un dispositivo estimulador y se transmiten impulsos eléctricos por los nervios para ayudar a reeducar la función de la vejiga.
 

Cirugía

Si no resultaron eficaces otros tratamientos, es posible que desee considerar la cirugía. Como con cualquier procedimiento, existen algunos riesgos relacionados con la cirugía por problemas de vejiga. Consulte con el médico o el cirujano acerca de sus opciones y riesgos asociados a cada uno.

Las opciones de cirugía incluyen las siguientes:

  • Aumento de la vejiga. Se trata de una operación compleja con la que se aumenta el tamaño de la vejiga. Su cirujano abrirá su vejiga y suturará un parche de tejido extraído del intestino entre las dos mitades. Usted deberá permanecer en el hospital después de la operación alrededor de 10 días, pero la recuperación completa puede llevar hasta cuatro meses.
  • Miectomía del detrusor. Es una operación compleja que consiste en extirpar totalmente o parcialmente la pared muscular externa que rodea la vejiga. Este procedimiento tiene como objeto reducir la cantidad de contracciones de la vejiga y su intensidad. Alrededor de la mitad de las personas que se someten a esta operación se curan y alrededor de dos tercios experimentan una mejora en los síntomas. Este procedimiento no se practica con frecuencia.

La disponibilidad y el uso de los distintos tratamientos pueden variar de un país a otro. Consulte a su médico acerca de sus opciones de tratamiento. 

¿Qué son los ejercicios del piso pélvico y cómo los hago?
¿Qué más puedo hacer para que las cosas mejoren día a día?
¿Qué es el entrenamiento de la vejiga?
 
 
 

¿Qué es el entrenamiento de la vejiga?

 
El entrenamiento de la vejiga es un tratamiento que puede ayudarle si padece de incontinencia mixta o incontinencia de urgencia. Funciona mejor si sus síntomas son leves. Usted aprende a ignorar o a suprimir la necesidad de orinar. A la larga, usted tendrá menos deseos urgentes de orinar y podrá adoptar un patrón más regular. Tendrá que probar el entrenamiento de la vejiga durante al menos seis semanas para saber si funciona o no.
 

Explicación

El entrenamiento de la vejiga consiste en aumentar el tiempo entre cada visita al baño y de ese modo aumentar la cantidad de orina que elimina cada vez que va. Si su enfermero puede ayudarle, usted logrará aprender a entrenar su vejiga con mayor eficacia, pero también es posible entrenar su vejiga sin ayuda.
 
Estos son los cuatro pasos para el entrenamiento de la vejiga:
 

  • Lleve un diario de la vejiga para registrar cuándo va al baño a orinar, lo que bebe y cuánto tiempo puede usted esperar hasta tener que orinar. 
  • Basándose en sus registros, usted podrá determinar el tiempo que su vejiga puede retener la orina antes que usted necesite ir al baño. Fíjese como primer objetivo superar ese tiempo. Por ejemplo, si usted orina cada hora, establezca como su primer objetivo orinar cada hora y media.
  • Para aguantar durante este tiempo adicional, tiene que distraerse. Sentarse en una silla dura o en una toalla enrollada puede ayudar, al igual que comprimir los músculos del piso pélvico. Es posible que para lograr su objetivo deba hacerlo paulatinamente, por ejemplo, aumentando de a cinco minutos por vez.
  • Una vez que haya logrado su objetivo, establezca uno nuevo. Siga haciéndolo hasta que vaya al baño a orinar cada tres o cuatro horas y sus síntomas de urgencia hayan desaparecido. Llegar a esta fase puede tomar varias semanas o incluso meses.

 
Si usted siente que no hay ninguna mejoría después de dos o tres semanas, comuníquese con su médico.
 

Información adicional

 

 
Fuentes

  • Urinary incontinence: The management of urinary incontinence in women. NICE clinical guideline 40. Octubre de 2006. www.nice.org.uk,, consultado el 30 de septiembre de 2009
  • Wallace SA, Roe B, Williams K et al. Bladder training for urinary incontinence in adults. Cochrane Database of Systematic Reviews 2004, Issue 1. Art. No.: CD001308. DOI: 10.1002/14651858.CD001308.pub2., consultado el 30 de septiembre de 2009
  • Bladder retraining - Bladder and Bowel Foundation. www.bladderandbowelfoundation.org , consultado el 30 de septiembre de 2009

 
 
 

¿Qué son los ejercicios del piso pélvico y cómo los hago?

 
Los ejercicios del piso pélvico fortalecen los músculos que separan sus piernas y soportan su vejiga, útero e intestino. Usted puede ejercitar estos músculos contrayéndolos como si tratase de impedir el escape de un gas o de orina.
 

Explicación

A la mayoría de las mujeres que tienen incontinencia por estrés o mixta se les ofrece este tratamiento, antes de darles medicamentos o someterlas a cirugía. Algunas mujeres sienten un leve dolor o molestia cuando hacen los ejercicios pero, por lo general, este tratamiento no tiene efectos secundarios.
 
Usted tiene que hacer ejercicios del piso pélvico por lo menos tres veces al día, durante un período de tres meses antes de que pueda saber si están dando resultado. Si han dado resultado, tendrá que hacerlos durante el resto de su vida para mantener los beneficios.
 

  • Para ubicar el piso de su pelvis, imagínese que está impidiendo orinar o expulsar un gas.
  • Contraiga los músculos alrededor de su vagina, uretra (el tubo que lleva la orina desde la vejiga al exterior de su cuerpo) y ano. Se siente como si apretara y elevara algo en el interior.
  • Apriete y levante durante 10 segundos tan fuerte como pueda. Descanse durante 10 segundos y repita diez veces. Siga con diez contracciones rápidas. Repita esto tres veces al día.
  • Respire normalmente mientras hace los ejercicios.
  • Procure no contraer juntando sus nalgas o sus piernas.
  • Usted puede hacer estos ejercicios estando de pie, sentada o acostada. Nadie se dará cuenta que está haciendo los ejercicios. Trate de establecer una rutina, por ejemplo, cada vez que se lava las manos o se limpia los dientes.
  • Los tratamientos tales como conos vaginales y biorretroalimentación pueden ayudar como complemento a los ejercicios del piso pélvico. Para mayor información, consulte con su médico de cabecera o enfermero.

 
Su médico de cabecera puede referirle a un fisioterapeuta o a un enfermero especializado en continencia que le puede enseñar a hacer estos ejercicios si usted tiene dudas.
 

Información adicional

  • The Chartered Society of Physiotherapists

       www.bhf.org.uk
 

Fuentes

  • Urinary incontinence: The management of urinary incontinence in women. NICE clinical guideline 40. Octubre de 2006. www.nice.org.uk
  • Incontinence - urinary, in women – Management. Clinical Knowledge Summaries. www.cks.nhs.uk, consultado el 30 de septiembre de 2009
  • Pelvic floor. Bladder and Bowel Foundation. www.bladderandbowelfoundation.org, consultado el 30 de septiembre de 2009
  • Pelvic floor exercises. The Chartered Society of Physiotherapists. www.csp.org.uk, consultado el 30 de septiembre de 2009

 

 
¿Qué más puedo hacer para que las cosas mejoren día a día?

 
La incontinencia puede tener una gran repercusión en su vida y puede afectar su trabajo, relaciones, vida social y bienestar emocional. Muchas mujeres se sienten demasiado avergonzadas y otras lo consideran como algo normal del envejecimiento. No obstante, hay muchas cosas que usted puede hacer para sentirse más cómoda y en control.
 

Explicación

Es sumamente importante no ignorar el problema, confiando en que desaparezca. Alrededor de una de cada tres mujeres nunca busca ayuda y sufre en silencio. El primer paso consiste en hablar con su médico de cabecera tan pronto como comience el problema. También hay organizaciones que pueden ayudar brindando información y apoyo emocional y práctico para ayudarle a tratar con sus sentimientos y preocupaciones y ayudarle a sentirse que controla la situación.
 
Su médico de cabecera también puede referirle a un enfermero especializado en continencia que podrá ofrecerle asesoramiento especializado.
Estos son algunos consejos prácticos que podrían servirle:
 

  • Evitar el estreñimiento ya que puede empeorar la incontinencia. Consuma mucha fruta, vegetales y fibra en su dieta. Asegúrese de tomar entre seis y ocho vasos de líquido y de hacer ejercicio durante unos 30 minutos diariamente.
  • Si usted toma medicamentos diuréticos (pastillas de agua) por una afección de salud, como hipertensión arterial, estos pueden afectar su incontinencia. Trate de variar las horas en que toma sus pastillas y pregunte a su médico de cabecera si existe algún otro medicamento que pueda probar.
  • Pruebe la amplia gama disponible de protectores y ropa interior para encontrar el producto que mejor se adapte a sus necesidades. Por ejemplo, es posible que desee algo delgado y discreto durante el día pero algo más grueso para la noche. Usted puede comprar los protectores en la farmacia o puede encargárselos a su enfermera.
  • Cuide su piel. La orina puede causar irritación: además de dejar su piel enrojecida e irritada, su piel también puede agrietarse. Limpie y seque bien su piel lo antes posible después de una pérdida.

 

Información adicional

 

Fuentes

  • Incontinence - urinary, in women – Management. Clinical Knowledge Summaries. www.cks.nhs.uk, consultado el 30 de septiembre de 2009.
  • Simon C, Everitt H, Kendrick T. Oxford handbook of general practice. 2nd ed. Oxford. Oxford University Press 2007: 694-97
  • Incontinence and your emotions - Bladder and Bowel Foundation. www.bladderandbowelfoundation.org, consultado el 30 de septiembre de 2009

Temas relacionados

 
Esta información fue publicada por el equipo de Bupa de información sobre la salud, y está basada en fuentes acreditadas de evidencia médica. Ha sido sometida a revisión por pares, por parte de médicos de Bupa. Este contenido se presenta únicamente con fines de información general, y no reemplaza la necesidad de consulta personal con un profesional de la salud calificado.
 
Fecha de publicación: Febrero de 2010.
 
 
Hoja informativa sobre la incontinencia de urgencia
Para más información, consulte la hoja informativa de salud sobre la incontinencia de urgencia.

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Información adicional

 

Fuentes

  • Incontinence. Chartered Society of Physiotherapy. www.csp.org.uk, consultado el 3 de noviembre de 2011
  • Urinary incontinence. The Merck Manuals. www.merckmanuals.com, publicado en agosto de 2007
  • Urgency and urge incontinence. The Bladder and Bowel Foundation. www.bladderandbowelfoundation.org, consultado el 3 de noviembre de 2011
  • Stress urinary incontinence. The Bladder and Bowel Foundation. www.bladderandbowelfoundation.org, consultado el 3 de noviembre de 2011
  • Urinary incontinence in women. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. www.kidney.niddk.nih.gov, publicado en septiembre de 2010
  • Personal communication, Mr Raj Persad, Consultant Urologist, Bristol Royal Infirmary, 5 de diciembre de 2011
  • Urgency and urge incontinence treatments. The Bladder and Bowel Foundation. www.bladderandbowelfoundation.org, consultado el 3 de noviembre de 2011
  • Urinary incontinence in women. BMJ Best Practice. www.bestpractice.bmj.com, publicado en abril de 2011
  • Start active, stay active: a report on physical activity from the four home countries’ Chief Medical Officers. Department of Health, 2011. www.dh.gov.uk
  • Urinary incontinence treatment and management. eMedicine. www.emedicine.medscape.com, publicado en octubre de 2011
  • Personal training for your pelvic floor muscles. The Chartered Society of Physiotherapy. www.csp.org.uk, publicado en abril de 2011
  • Incontinence – urinary, in women. Prodigy. www.prodigy.clarity.co.uk, publicado en junio 2009
  • Physical activity and adults. World Health Organization. www.who.int, consultado el 17 de octubre de 2012

Producido por Alice Rossiter, equipo de información sobre la salud de Bupa, enero de 2012.

Esta información fue publicada por el equipo de Bupa de información sobre la salud, y está basada en fuentes acreditadas de evidencia médica. Ha sido sometida a revisión por pares, por parte de médicos de Bupa. Este contenido se presenta únicamente con fines de información general, y no reemplaza la necesidad de consulta personal con un profesional de la salud calificado.
 

 
 

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