Los tendones son tejidos que conectan los músculos con los huesos. La tendinitis aquílea es una lesión del tendón de Aquiles, que causa dolor y rigidez justo por encima del hueso del talón.
 

Acerca de la tendinitis aquílea

El tendón de Aquiles es muy fuerte. Está ubicado en la parte posterior del tobillo, y conecta los dos músculos de la pantorrilla con el hueso del talón. El tendón está formado por un gran número de fibras de colágeno. 

Hay varias formas en que se puede lesionar el tendón y ocasionar tendinitis aquílea. El tejido que rodea el tendón puede inflamarse, el tendón puede gastarse (degenerarse), se pueden formar quistes (bolsitas de líquido) dentro del tendón, o pueden producirse pequeños desgarros en las fibras.

Este tipo de lesión es muy frecuente en los deportistas, pero puede afectar a cualquier persona.
 

Síntomas de la tendinitis aquílea

El síntoma principal es dolor y rigidez que se desarrollan gradualmente justo por encima del hueso del talón. Al principio, puede ser que solo sienta dolor después de descansar, como cuando recién se levanta en la mañana. Para comenzar, el dolor puede aliviarse con el ejercicio.

Con el tiempo, a medida que empeora el problema, puede ser que sienta dolor después de hacer ejercicio y, por último, durante el ejercicio. El tendón que pasa por encima del talón puede verse levemente inflamado y sentirse rígido.
 

Causas de la tendinitis aquílea

 La tendinitis aquílea suele producirse por uso excesivo, y es una lesión común en los deportes que implican correr y saltar. Una tensión repetida sobre el tendón puede producir cambios microscópicos.

Usted tiene más probabilidades de desarrollar tendinitis aquílea si hace lo siguiente:

  • aumenta demasiado rápido sus niveles de actividad (distancia, velocidad y tipo de actividad)
  • no deja pasar suficiente tiempo de recuperación entre una y otra sesión de entrenamiento
  • cambia su superficie habitual de entrenamiento
  • usa calzado inadecuado
  • tiene movimiento limitado (biomecánica) en el pie –por ejemplo, pie plano
  • tiene movimiento limitado (biomecánica) en los miembros inferiores –por ejemplo, escasa flexibilidad en la pantorrilla
  • tiene poco rango de movimiento en el tobillo

 

Diagnóstico de la tendinitis aquílea

Su médico de cabecera o su fisioterapeuta le preguntará cuáles son sus síntomas y le examinará. También le hará preguntas sobre su historia clínica.

Es posible que usted deba someterse a más exámenes para observar el tendón de Aquiles lesionado, por ejemplo:

  • un ultrasonido, el cual usa ondas sonoras de alta frecuencia que producen una imagen del tendón de Aquiles, para detectar posibles cambios en el tejido tendinoso.
  • un examen imaginológico (MRI - magnetic resonance imaging) por resonancia magnética, que usa imanes y ondas de radio para producir imágenes bidimensionales y tridimensionales de la pierna, las cuales pueden ayudar al médico a detectar si hay líquido o desgarros en el tendón de Aquiles

 

Tratamiento de la tendinitis aquílea

El tratamiento depende de la gravedad de la lesión; normalmente, la tendinitis aquílea requiere tratamiento.

Autoayuda
Hay varias cosas que usted puede hacer para aliviar la tendinitis aquílea, entre éstas:

  • Usar una pequeña elevación debajo del talón en el calzado de ambos pies, para reducir la carga sobre el tendón de Aquiles y aliviar de inmediato el dolor al caminar.
  • Reducir la intensidad y la duración del ejercicio.
  • Usar calzado que le sujete bien el pie.
  • Evite andar descalzo por la casa.
  • Estire los músculos de las pantorrillas.
  • Aplíquese hielo 10 minutos cada dos o tres horas durante la fase aguda.  Nunca se aplique el hielo directamente sobre la piel, porque puede ocasionarse una "quemadura por hielo"; coloque siempre un paño entre el hielo y la piel.

Medicamentos
Usted puede comprar analgésicos tales como el paracetamol para tratar el dolor leve y moderado. Los medicamentos conocidos como antiinflamatorios no esteroideos (AINE), por ejemplo el ibuprofeno, también pueden contribuir a aliviar el dolor y la rigidez. Lea siempre el prospecto de información al paciente que viene con el medicamento, y si tiene preguntas, consulte al farmacéutico o al médico.

El médico o el fisioterapeuta puede sugerirle una inyección si los demás tratamientos no funcionan. Puede ser una inyección de esteroides y anestésico local, que se direcciona mediante ultrasonido, o una inyección de aprotinina. La terapia con inyecciones de aprotinina es relativamente nueva, por lo que no todos los médicos o fisioterapeutas la ofrecen. 

Fisioterapia
Su médico de cabecera puede referirle a un fisioterapeuta (un profesional de la salud que se especializa en movimiento y movilidad). También puede elegir consultar a un fisioterapeuta de manera privada. El fisioterapeuta le indicará un programa que incluya estiramiento, fortalecimiento y aplicación de hielo en el tendón de Aquiles. Usted deberá llevar a cabo este programa a diario, y puede ser que transcurran alrededor de tres meses antes de que se le alivien los síntomas. El fisioterapeuta también puede emplear diversas técnicas para acelerar la curación del tendón de Aquiles, tales como masaje en los tejidos blandos y acupuntura.
El tratamiento puede requerir el uso de productos ortópedicos (plantillas especiales para el calzado), para realinear el pie y reducir la tensión sobre el tendón de Aquiles. Esto ayudará a aliviar los síntomas y a prevenir futuras lesiones

Cirugía
El médico pudiera recomendarle una cirugía si los síntomas no ceden tras seis meses de tratamiento.  

 

Prevención de la tendinitis aquílea

Usted puede tomar ciertas precauciones para tratar de disminuir el riesgo de dañarse el tendón de Aquiles.

  • Haga ejercicio con frecuencia para mantenerse en buena forma. Esto hará que sus músculos estén más fuertes y puedan soportar mejor sus articulaciones, incluidas las rodillas. Si no ha realizado ninguna actividad durante cierto tiempo, comience poco a poco, y gradualmente aumente la intensidad y la duración del ejercicio.
  • Dedique de 5 a 10 minutos al calentamiento antes de empezar el ejercicio, para aumentar el flujo sanguíneo a los músculos y reducir la posibilidad de lesiones. Muchos profesionales del deporte aconsejan estirar los músculos después del calentamiento, y de nuevo después del enfriamiento; sin embargo, los beneficios del estiramiento antes o después del ejercicio no están comprobados. Usted puede incluir un estiramiento del músculo de la pantorrilla, que elongará el tendón de Aquiles.
  • Si va a realizar un ejercicio de alto impacto, por ejemplo, correr, lleve su calzado para correr a una tienda especializada y consulte si es el adecuado. Un asesor con experiencia le observará correr, y podrá recomendarle el calzado adecuado para usted.

Esta sección contiene respuestas a preguntas comunes sobre este tema. Las preguntas fueron sugeridas por profesionales de la salud, comentarios en el sitio web y consultas por correo electrónico.

 

Tengo tendinitis aquílea. ¿Cuánto tardará en curarse?

Respuesta
Esto dependerá de la gravedad de la lesión. La clave para recuperarse satisfactoriamente de la tendinitis aquílea consiste en obtener un diagnóstico temprano y en corregir los factores que causaron la lesión, tales como la rigidez muscular. También es importante que usted siga un programa de fortalecimiento, y que reanude su actividad física gradualmente.

Explicación
Si tiene un caso leve de tendinitis aquílea, es probable que tarde alrededor de tres meses en curarse. Si la lesión es más grave, la recuperación completa puede tardar hasta seis meses. Es importante que comience el tratamiento temprano, y se asegure de seguir un programa de fortalecimiento.
Hay varias cosas que usted puede hacer para aliviar la tendinitis aquílea, entre éstas:
Usar una pequeña elevación debajo del talón en el calzado de ambos pies, para reducir la carga sobre el tendón de Aquiles y aliviar de inmediato el dolor al caminar.
Reducir la intensidad y la duración del ejercicio.
Usar calzado que le sujete bien el pie.
Evite andar descalzo por la casa.
Estire los músculos de las pantorrillas.
Aplíquese hielo 10 minutos cada dos o tres horas durante la fase aguda.  Nunca se aplique el hielo directamente sobre la piel, porque puede ocasionarse una "quemadura por hielo"; coloque siempre un paño entre el hielo y la piel.

Fuentes
Brukner P, Khan K. Clinical sports medicine. 2nd ed: McGraw Hill, 2005:540–42
Maffulli N, Sharma P, Luscombe KL. Achilles tendinopathy: aetiology and management. J R Soc Med 2004; 97:472–76. www.jrsm.rsmjournals.com

 

¿Cuándo puedo reanudar mis actividades tras recibir tratamiento para la tendinitis aquílea?

Respuesta
Es importante que usted reanude su actividad física gradualmente. Una buena señal es cuando ya no siente dolor ni rigidez en el tendón de Aquiles al levantarse por la mañana.

Explicación
Usted podrá iniciar su actividad física cuando los síntomas hayan cedido y se le haya calmado el dolor. Es posible que deba usar una elevación debajo del talón en el calzado, para reducir la tensión sobre el tendón de Aquiles.

Empiece a trotar, y vaya gradualmente aumentando el tiempo hasta que pueda hacerlo cómodamente durante 30 a 45 minutos. No debe sentir dolor durante ni después del ejercicio. Luego puede comenzar a aumentar la velocidad y, finalmente, hacer carreras cortas o por colinas. Es importante que no se fuerce demasiado.

La mayoría de las personas que padecen de tendinitis aquílea mejoran, y no tienen ningún problema a largo plazo. Si usted fue operado, es posible que el tendón de Aquiles siga estando débil durante los primeros seis a nueve meses. Esto pudiera afectar su regreso al deporte.

Más información
British Orthopaedic Foot and Ankle Society (Sociedad Británica de Ortopedia del Pie y el Tobillo)
www.bofas.org.uk

Fuentes
Brukner P, Khan K. Clinical sports medicine. 2nd ed: McGraw Hill, 2005:540–42
Achilles tendon. British Orthopaedic Foot and Ankle Society. www.bofas.org.uk, consultado el 9 de julio de 2009

 

¿Qué tipo de calzado debo usar para aliviarme el dolor en el tendón de Aquiles?

Respuesta
El fisioterapeuta pudiera recomendarle que use una elevación debajo del talón en el calzado de ambos pies, para reducir la tensión sobre el tendón de Aquiles. Una vez que dl músculo de la pantorrilla se haya elongado, podrá dejar de usar la elevación debajo del talón.

Explicación
Los soportes ortopédicos son plantillas especiales que se usan en el calzado para realinear el pie y corregir la biomecánica inadecuada. Usted puede comprar plantillas ortopédicas hechas o encargarlas a su medida. Es importante que consulte a un profesional, por ejemplo, un podólogo, antes de usar plantillas ortopédicas, ya que un producto inadecuado pudiera hacerle más daño que bien.

Si tiene dudas sobre si su calzado resulta adecuado para correr, es aconsejable que lo lleve a una tienda especializada y pida asesoramiento. Las tiendas deportivas generales no podrán ofrecerle el asesoramiento que usted necesita. También necesitará que un asesor con experiencia le observe correr, y le recomiende el calzado adecuado para usted. Es probable que se le pida que corra en una estera de la tienda, o de un lado a otro de una calle, mientras el asesor le observa los pies. Una vez que se determine si su manera de correr es neutral, o si tiene hiperpronación o supinación, así como la actividad para la cual usará el calzado, el asesor podrá recomendarle un par de zapatillas dentro de una gama de marcas.

Cuando no esté haciendo ejercicio, trate de usar un calzado que le sujete bien el pie, con buena amortiguación en la suela, y evite andar descalzo por la casa.

Usar tacones altos acorta el músculo de la pantorrilla y el talón de Aquiles. Los músculos tensos de la pantorrilla pueden aumentar el riesgo de desarrollar lesiones en el tendón de Aquiles. Para evitar la tendinitis aquílea, es importante que no use tacones altos.

Fuentes
Brukner P, Khan K. Clinical sports medicine. 2nd ed: McGraw Hill, 2005:540–42

Más información

British Orthopaedic Foot and Ankle Society (Sociedad Británica de Ortopedia del Pie y el Tobillo) www.bofas.org.uk

 

Fuentes

  • Achilles tendon. British Orthopaedic Foot and Ankle Society. www.bofas.org.uk, consultado el 9 de julio de 2009
  • Maffulli N, Sharma P, Luscombe KL. Achilles tendinopathy: aetiology and management. J R Soc Med 2004; 97:472–76. www.jrsm.rsmjournals.com
  • MacAuley D. Oxford handbook of sport and exercise medicine. 1st ed. Oxford: Oxford University Press, 2007:272
  • Kader D, Saxena A, Movin T, et al. Achilles tendinopathy: some aspects of basic science and clinical management. Br J Sports Med 2002; 36:239–49. www.bjsm.bmj.com
  • Brukner P, Khan K. Clinical sports medicine. 2nd ed: McGraw Hill, 2005:540–42

 

Esta información fue publicada por el equipo de información sobre la salud de Bupa, y está basada en fuentes acreditadas de evidencia médica. Ha sido sometida a revisión por pares, por parte de médicos de Bupa. Este contenido se presenta únicamente con fines de información general, y no reemplaza la necesidad de consulta personal con un profesional de la salud calificado.

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