El proceso de duelo
Perder a un ser querido puede ser una de las cosas más duras de afrontar en la vida. Cada uno sobrelleva el duelo de manera diferente y no existe una forma buena o mala de hacerlo. La información que se presenta en este artículo le ayudará a comprender las distintas emociones que puede experimentar si usted, un amigo cercano o un familiar están pasando por una situación de duelo.
Reacciones ante el dolor
Hacer frente al dolor
Cuándo buscar ayuda
Reacciones ante el dolor
La forma en que cada uno sobrelleva la pérdida de un ser querido depende de numerosos factores, entre estos: la edad, la tradición cultural o las creencias religiosas. Sin embargo, no existe una única manera de enfrentar el dolor. Aun cuando usted haya vivido procesos de duelo en el pasado, es posible que no reaccione igual. A continuación se describen las etapas más comunes del dolor. Es posible que no pase por todas, si bien puede tener la sensación de estar en medio de un torbellino de emociones.
- Estado de choque. Si tras sufrir la pérdida de un ser querido tiene la impresión de que todo lo hace de manera automática, es probable que esté experimentando un choque psicológico. Es posible que se sienta aletargado en un principio y que no pueda siquiera llorar. Las personas que lo rodean quizás no comprendan por qué no reacciona, ya que puede parecer que es indiferente ante la situación.
- Culpa. Si pierde a una persona muy cercana, especialmente de manera inesperada, es posible que lamente haber dicho o hecho ciertas cosas, o por el contrario no haberlas dicho o hecho. Por otra parte, si usted estaba a cargo de su cuidado, tal vez experimente una cierta sensación de alivio ante la muerte de una persona cercana. Esto es normal, comprensible y muy común en personas que se encuentran en este tipo de situación.
- Ira. Si, en su opinión, los hechos que llevaron a la situación de duelo son injustos, quizás cuestione las circunstancias de la muerte hasta el punto de sentirse amargado o resentido. Esto puede resultar en arranques de ira contra las personas que le rodean: amigos, familiares o personas que trabajan en los servicios de salud.
- Aceptación y esperanza. Cuando comience a sentir que puede empezar a disfrutar nuevamente de las cosas de la vida, aprenderá a aceptar la muerte e intentará seguir adelante. Aunque no se sienta más feliz, podrá enfrentar mejor la situación y mirar hacia el futuro.
Hacerle frente al dolor
Autoayuda
Por más difícil que parezca, no intente reprimir sus sentimientos. Por el contrario, dese tiempo para poner en orden sus pensamientos y hablar de lo que le sucede con alguien de su confianza. Quizá le ayude mirar fotos viejas y recordar buenos momentos, o visitar los lugares que solían frecuentar juntos para recordar a la persona que echa de menos.
Sobrellevar una pérdida es extenuante, estresante y devastador desde el punto de vista emocional. Aunque al principio, ocuparse de usted mismo puede resultarle difícil o no ser su prioridad, es importante que se mantenga fuerte comiendo bien, ejercitándose y descansando cuando lo necesita.
Terapias de conversación
Puede ser que, por distintos motivos, no desee compartir lo que siente con sus familiares o amigos. No se preocupe si se siente solo, los consejeros especializados en duelo están especialmente capacitados para escucharle y ser comprensivos con respecto a sus necesidades. Hablar con alguien así puede ayudarle a comprender mejor lo que siente, lo que piensa y su forma de actuar. No obstante, si necesita una ayuda más específica, su médico de cabecera podrá referirle a un psicólogo (un profesional de la salud que se especializa en problemas emocionales y de conducta) o a un psiquiatra (un médico que se especializa en salud mental).
Cuándo buscar ayuda
Aunque el duelo es probablemente una de las cosas más difíciles que usted deberá afrontar en la vida, es parte de la experiencia humana que todos debemos sobrellevar. En algunas personas el dolor puede prolongarse más de lo normal y nunca llegan a aceptar la situación que vivieron (los médicos lo denominan “duelo no resuelto”). Esto sucede cuando la persona no tiene oportunidad de transitar el proceso de duelo de manera adecuada, o cuando la muerte estuvo acompañada por circunstancias particularmente difíciles.
Es aconsejable que consulte a su médico de cabecera si habitualmente:
- siente que no puede salir adelante
- le es difícil dormirse o tiene pesadillas frecuentes
- trata de sobrellevar el dolor bebiendo mucho o consumiendo drogas
- tiene problemas de apetito
- tiene alucinaciones (ve o escucha cosas que no son reales)
La mayoría de las personas superan una situación de duelo profundo en el transcurso de uno o dos años. De todas formas, no existe una cantidad de tiempo “normal” para superar el dolor. Cada persona es diferente y no hay razón para sentirse presionado ni apresurarse por adoptar una forma de sobrellevar la situación, que no se ajuste a sus necesidades.
Depresión
Cuando se pierde un ser querido, es de esperar que uno se sienta triste. Sin embargo, la tristeza no es lo mismo que la depresión. La depresión puede interferir en su vida cotidiana y resultar debilitadora si no busca ayuda. Si siente que no logra reunir suficiente energía para comer, cuidar de su higiene personal, volver al trabajo o realizar actividades sociales, pida ayuda a su médico de cabecera.
Aunque le cueste mucho aceptar que la persona querida se ha ido para siempre, es importante que trate de seguir adelante y vivir su propia vida. Si es necesario, consulte a un profesional de la salud o un servicio de apoyo para lograr superar el período de duelo.
Medicamentos
Si continúa teniendo dificultades para manejar el dolor durante un tiempo prolongado o tiene problemas para dormir, quizá su médico de cabecera le recete tranquilizantes o pastillas para dormir. Estos medicamentos solo son para uso a corto plazo (no más de dos a cuatro semanas), ya que pueden ser adictivos. No obstante, si no siente que esto alivie su sufrimiento, probablemente le receten antidepresivos o le refieran a un psiquiatra (un médico especializado en identificar y tratar casos relacionados con la salud mental).
Una de las cosas más importantes es recordar que el duelo es un proceso. Tiene un principio, un desarrollo y un final, y tarde o temprano usted logrará salir adelante. Tomarse el tiempo para recuperarse de una pérdida y buscar ayuda es fundamental para superar los momentos difíciles.
Aun cuando el proceso de duelo finalice, no quiere decir que no echará de menos al ser querido que perdió. El sentimiento de pérdida o de “vacío” puede parecer enorme al principio, pero a medida que la vida siga su curso normal, notará que se hace cada vez más pequeño, aunque nunca desaparezca por completo.
Más información
Bereavement Advice Centre
0800 634 9494
www.bereavementadvice.org
Child Bereavement Charity
01494 568 900
www.childbereavement.org.uk
Cruse Bereavement Care
0844 477 9400
www.crusebereavementcare.org.uk
Mind
0845 766 0163
www.mind.org.uk
Fuentes
- About grief. Cruse Bereavement Care. www.crusebereavementcare.org.uk, consultado el 7 de junio de 2010
- Bereavement. Mind. www.mind.org.uk, publicado el 7 de junio de 2010
- Coping with grief. Cancer Research UK. www.cancerhelp.org.uk, publicado el 18 de mayo de 2009
- Bereavement. The Royal College of Psychiatrists. www.rcpsych.ac.uk, consultado el 7 de junio de 2010
- Personal communication, Dr Lars Davidsson, Consultant Psychiatrist, Spire Wellesley Hospital Southend, 2 de agosto de 2010
-
Effects of life transitions. Merck Online Medical Library. www.merck.com/mmpe, publicado en septiembre de 2009














